Nuestra Historia
«El club pertenecía a la empresa Talleres Metalúrgicos San Martín, más conocida como TAMET, una de las compañías más importantes de la época. Tal como pasó con muchas empresas, la compañía comenzó a tener problemas económicos y decidió poner en venta sus propiedades entre las cuales estaba este lugar. En ese momento quienes más veníamos al club éramos los llamados socios externos (que no pertenecíamos a la empresa pero tanto por algún parentesco con un socio o por cualidades deportivas representábamos a la entidad) que al enterarnos de la venta nos juntamos y vimos que la única posibilidad era intentar comprarlo».
«La empresa pedía un millón y medio de dólares. La pregunta era cómo hacíamos para poder reunir ese dinero. En ese sentido comenzamos a reunirnos con otros socios para conseguir 750 «valientes» que pusieran 2.000 dólares cada uno»
